Cinco fallecimientos y cuatro funcionarios bajo cuestionamiento en IMSS-Bienestar Puebla

Puebla, Pue. — Cinco pacientes fallecidos, proveedores que aseguran tener pagos pendientes desde 2025 y presuntas afectaciones en servicios médicos han colocado bajo cuestionamiento el manejo de recursos y el abastecimiento en el IMSS-Bienestar de Puebla.
En el centro de los señalamientos aparecen Christian Leslie García Romero, titular de la Unidad de Administración y Finanzas de IMSS-Bienestar; Gladys Carmen Galaviz Sosa, titular de la Coordinación de Finanzas; Edgar César Sepúlveda Villanueva, coordinador de Planeación y Control del Abasto; y Bertha Gómez Castro, subsecretaria de Egresos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
Los funcionarios ocupan posiciones relacionadas con áreas estratégicas como administración, finanzas, planeación, abasto y manejo de recursos públicos.
¿Los adeudos alcanzaron a los hospitales?
Proveedores han denunciado que existen servicios prestados desde 2025 que continúan sin ser pagados. Entre los casos señalados se encuentra el servicio relacionado con craneótomos, equipo utilizado en determinados procedimientos neuroquirúrgicos.
De acuerdo con los señalamientos, los retrasos en los pagos habrían afectado la disponibilidad de este tipo de servicios.
La situación adquiere mayor relevancia por los casos de cinco pacientes fallecidos en el Hospital General del Sur y el Hospital General de Tehuacán, quienes presuntamente requerían atención especializada.
Sin embargo, será una investigación formal la que deberá determinar si existió alguna relación entre la falta o retraso de servicios médicos y estos fallecimientos.
¿Faltan recursos o existen pagos selectivos?
Mientras algunos proveedores aseguran continuar esperando pagos desde 2025, también han surgido cuestionamientos sobre la existencia de recursos destinados a otros proveedores.
Esto abre una interrogante sobre el manejo del presupuesto: ¿realmente no existen recursos suficientes o los pagos están siendo liberados de manera diferenciada?
La respuesta resulta relevante porque, en el sector salud, un adeudo no necesariamente termina en un problema administrativo.
Cuando un proveedor deja de recibir pagos, puede existir el riesgo de que un servicio sea suspendido, un equipo deje de estar disponible o un procedimiento tenga que ser retrasado.
Y en determinados casos médicos, el tiempo puede ser determinante.
Cuatro funcionarios, muchas preguntas
Los señalamientos colocan bajo escrutinio a cuatro funcionarios relacionados con áreas desde las que se toman decisiones sobre recursos, finanzas y abastecimiento.
Ahora corresponde esclarecer quién autorizó los pagos, cuáles permanecen pendientes, qué servicios resultaron afectados y si existió alguna consecuencia directa en la atención de los pacientes.
También deberá determinarse, con evidencia y mediante las investigaciones correspondientes, si existe alguna responsabilidad administrativa, financiera o de otra naturaleza en estos hechos.
Por ahora, una pregunta permanece sobre la mesa:
¿Dónde se detuvieron los recursos y quién tendrá que responder por las decisiones tomadas?




